Entrevista a Jorge Lozano
La semiótica considera al texto de historia ante todo y sólo como
texto. De este modo puede ser comparado con un texto de ficción
o con una receta de cocina. Así, la historia aparece como una narración, como un discurso con sus propias leyes internas. Otro ejemplo que puede servir es la atención al acontecimiento, que para algunas disciplinas supone casos singulares e irrepetibles o relevantes para una historia, y para la semiótica, en cambio, constituye fundamentalmente una configuración discursiva que tiene por lo tanto su propia temporalidad. Por ejemplo, la caída del Imperio Romano puede ser considerada un acontecimiento, aunque durara muchos siglos.

