Artículo de divulgación en infoLibre
Asja Fior
Publicado el 1 de marzo de 2022
De un tiempo a esta parte, un sector de la izquierda española proclama con insistencia —a través de medios digitales, tradicionales y redes sociales— la idea de que el mensaje que transmiten los medios de comunicación de masas penetra en la piel del cuerpo social sin que este pueda hacer nada para remediarlo. A este respecto, la semana pasada obtuvo bastante repercusión un hilo de Twitter en el que se criticaban las declaraciones de Pablo Iglesias en RAC1, quien afirmaba que la gente simplemente repite lo que se dice en las radios y televisiones. Se le acusaba de quedarse en el viejo modelo comunicativo de la Aguja Hipodérmica, teorizado por Lasswell en los años treinta, y que concebía la comunicación como una transferencia efectiva de unos determinados mensajes por parte de una fuente emisora todopoderosa a unos receptores acríticos y homogéneos.

