Artículo de divulgación en El Orden Mundial
Oleg Lukín
Publicado el 5 de abril de 2021
Rusia quiere desarrollar el círculo polar ártico como destino turístico, pero una de las principales promotoras es la empresa minera Nornickel, responsable de una catástrofe medioambiental en esa misma región en mayo de 2020. Hay buenas razones para aprovechar este vasto territorio sin explotar, pero fomentar actividades de verano en uno de los puntos más gélidos e inaccesibles del planeta no parece la mejor idea, y menos aún dejarlo en manos de una compañía centrada en lavar su propia imagen.

