Artículo de investigación en Revista de Occidente
Miguel Martín
Publicado en marzo de 2019
– Un concepto clave para afrontar el problema de la alteridad en las ciencias sociales es la idea de “sujeto”, una cuestión que para usted ha sido central en obras como La sociedad figurada o Presencias del otro. El sujeto, como realidad, se ha abordado de forma recurrente desde un punto de vista fenomenológico. Semiólogos como usted, en cambio, siguiendo a Benveniste entre otros, defienden que el sujeto, ya sea individual o colectivo, se construye en el discurso. ¿Cuáles son las principales diferencias entre un sujeto definido en términos semióticos de uno definido en términos fenomenológicos?
– La semiótica no es una aproximación directa a las cosas reales, sino el estudio de cómo lo real se constituye en un universo significante dentro de una determinada cultura, tanto a nivel colectivo como a nivel individual. El estudio semiótico de tales procesos de construcción de sentido no sólo abarca el análisis de producciones culturales como una novela, una película o un cuadro, sino que también se aplica a la cuestión de cómo, en la vida cotidiana, se construye la figura de uno mismo y la del otro.

